viernes, 29 de abril de 2011

Trabajo en el campo

El caballo comparte con todos los animales las características de la inteligencia instintiva. Al carecer de inteligencia superior, patrimonio exclusivo de los seres humanos, no tiene conciencia de si mismo ni acceso a una representación de su vida. Posee una consciencia parcial de sus acciones y un mundo mental bastante limitado. Vive en un constante presente y a diferencia de nosotros, ignora que va a morir. Su cerebro se nutre de impresiones sensaciones y pequeñas emociones.
A pesar de estas limitaciones mentales, su buena voluntad, sensibilidad y excelente memoria hacen que aprenda con facilidad. Los caballos saben cuando es la hora del pienso, cuando los van a sacar de paseo, cuando llega el herrador o el veterinario y algunos abren y cierran cerrojos con cierta facilidad. En grupo tienen amigos y enemigos y como a los humanos, unas hembras les gustan más que otras. En recorrido notamos sus preferencias y tendencias favoritas y en cierta medida los percibimos como sujetos inteligentes que se desenvuelven lo mejor que pueden ante los desafíos que les presentamos.