viernes, 18 de marzo de 2011

Las orejas hablan

Aparte de que emiten algunos sonidos como los relinchos, los caballos disponen de otros medios a través de los cuales comunicarse tanto con otros ejemplares de su especie como con los humanos. Conocer su lenguaje permite al jinete comprender sus intenciones y la forma como este animal recibe sus peticiones. Para ello, nada mejor que observar sus orejas: son particularmente expresivas.

El caballo es muy sensible a los ruidos, eso se debe a que sus pabellones auditivos son móviles y pueden orientarse en todas las direcciones sin necesidad de mover la cabeza. La orientación del pabellón auricular le permite localizar el origen del sonido, pero la posición de sus orejas también indica cuál es su estado de ánimo.
Así, el caballo que dirige sus orejas hacia el punto en el que su vista no alcanza por tener un ángulo muerto de visión (detrás) está indicando su desconfianza respecto a lo que ocurre en ese punto (ciego para él). En el caso de que ambas orejas estén dirigidas hacia atrás, incluso aunque no se haya producido ningún ruido en particular, ello indicará que el caballo está inquieto y no se fía. Si a demás, éstas están aplanadas del todo, el caballo manifiesta una reacción de agresión inminente o bien que él animal está tratando de intimidar a alguien que se esté aproximando: ya sea hombre o caballo. En estos casos, el équido puede llegar a morder, botarse, etc. Aunque también puede tratarse de una tentativa de intimidación por su parte con la que probar la firmeza de quién él considera su adversario.

viernes, 4 de marzo de 2011

Insectos

El mal de los caballos

Los principales enemigos de los caballos en verano son los insectos que les acosan constantemente, Aparte de provocarles molestias, algunos parásitos pueden transmitirles enfermedades graves.
Mientras que muchos animales como los perros y la transpiración a través de las almohadillas, en los caballos la sudoración se realiza en todo su cuerpo. Y es que la evaporación de dichas secreciones es lo que consigue reducir su temperatura corporal. Así después de haber realizado un esfuerzo, por ejemplo, el équido presenta unas venas muy marcadas para poder refrescarse mejor con el contacto del aire.
El problema de la transpiración es que atrae a los insectos.

CONSEJOS PREVENTIVOS

Los caballos que van a estar lago tiempo n el exterior deben conservar largas crines y colas para que puedan espantar a los insectos. si tienen el tupé corto, se les puede cubrir con un mosquero que se sujeta en la frontalera de su cabezada. También se puede utilizar una “mascara” que les cubra la zona alta de la cabezada .protegiendo a los ojos. Por ultimo, los ejemplares pueden ser rociados con algún producto repelente de insectos.
Es importante evitar dejar un caballo solo en el pasto, ya que sí, como mínimo, son dos entre ellos se ayudaran en la tarea de espantar a los insectos.
Otro consejo a seguir consiste en duchar a los caballos en las horas de más calor y dejarles sueltos por la noche, cuando los insectos son menos activos. Recordatorio: la suciedad atrae a los insectos.

PROTECCIONES NATURALES

Frotándose contra los árboles y postes o pasando bajo unas ramas el caballo se rasca y se libra, así, de los insectos que le molestan. Otra protección consiste en colocar adhesiva antímoscas  en las entradas de todos los recintos donde estén los équidos. Hay muchos insectos que no entran en zonas oscuras y no se sabe por qué pero algunas especies no les gusta el color azul. Por ello, puede ser una buena idea pintar las paredes de azul claro.